
"La Endodoncia o tratamiento de conductos cura el interior del diente cuando su nervio está dañado o infectado".
Se realiza en dientes anteriores, premolares y molares, permitiendo limpiar, sanar y sellar la raíz para conservar tu diente natural y no tener que extraerlo.
Puede realizarse de forma manual o mecánica.

Es la especialidad y tratamiento que se ocupa del interior del diente: la pulpa o "nervio" y los conductos radiculares.
Conocida también como tratamiento de conductos, su objetivo principal es conservar el diente natural evitando tener que sacarlo.
Cuando la parte de adentro del diente se enferma, inflama o muere por caries profundas, golpes o fracturas: se retira ese tejido dañado, se limpia, desinfecta y sella el espacio con material seguro, para que el diente siga estando firme y útil en la boca.

● Dientes anteriores (incisivos y caninos): suelen tener un solo conducto.
● Premolares: por lo general tienen uno o dos conductos, según su forma y tamaño.
● Molares: suelen tener tres o cuatro conductos, siendo un tratamiento más detallado.


